Recupera tu poderVisualiza tus metas para hacerlas realidad10-nov-2009 Lillyana Pettersen
Jack Canfield - flickr
Hoy día estamos acostumbrados a delegar. Delegamos desde el corte del césped hasta asuntos más importantes, como contratar a alguien que lleve a los niños a la escuela. Pero cuando se trata de nuestras metas, de qué hacer con nuestro futuro, no debemos dejarle a un tercero la toma de decisiones. El filósofo y motivador Jim Rohn expresa: “No puede contratar a nadie para que haga lagartijas por ti". Se refiere a que, cuando se trata de ideales, metas y sueños, el único que puede decidir sobre el cómo, cuándo y dónde es uno mismo. Metas, ideas e inspiraciónReflexiona un segundo al respecto. Una mañana te levantas con una idea sobre algún proyecto nuevo que te llena de energía. Sabes que toda meta implica invertir tiempo, dinero y esfuerzo. Pero, cuando se trata de inspiración, hay quien la cuestiona sin siquiera considerarla. Otros la desdeñan al instante suponiendo que a otra persona ya se le ocurrió la misma idea, y deciden olvidarla. Traslado de poderTodos hemos pedido un consejo en algún momento de nuestras vidas, pero hay quien va más allá al solicitar a un tercero que decida por él. Si haces eso, en ese momento trasladas el poder de tu vida a la imagen o visión que pueda tener otra persona al respecto. No será, entonces, tu decisión y es ahí cuando pierdes ese control sobre tu vida. Para tener éxito se deben tomar decisiones y asumir las consecuencias, sean buenas o malas; sin embargo, la idea de vivir con las consecuencias de una decisión es, para muchos, demasiada responsabilidad y, por ende, jamás toman ninguna. La magia la tenemos dentroEsa búsqueda de un consejo, respuesta o resolución mágica, lleva a algunos a visitar a un astrólogo o, en casos más extremos, a solicitar un "trabajito" de algún tipo de brujería. Es justamente en ese momento cuando delegamos a un tercero la consecución de nuestras metas. Es ahí cuando se convierte en un problema grave al transmitirle nuestro poder de visualización y decisión a otro. ¿Invierto en la bolsa? ¿Estudio medicina o arquitectura? Son ejemplos de preguntas que no debemos hacerle a nadie más que a nosotros mismos, y no a alguien que tiene un tarot al frente como fuente de respuestas a todas nuestras dudas sobre el futuro. Tus metas te pertenecenEn el fondo, todos sabemos qué queremos hacer. Sólo que, a veces, decidimos no hacer caso a esa vocecita interna que nos guía hacia nuestras metas y, cuando delegamos o compartimos esa responsabilidad, podemos llegar a percibirnos más seguros. Pero la visualización de un tercero jamás será, ni remotamente, parecida a la imagen que tenemos nosotros mismos sobre nuestras metas, sueños y visión de futuro. El camino al éxitoEl autor y gurú espiritual Joe Vitale comenta: “El Divino puede estar ofreciéndote un auto nuevo. ¿Quién puede decir lo contrario? Son tus creencias las que lo convierten en bueno o malo”. Es por ello que cuando solicitamos a un tercero que nos diga cómo, cuándo y qué hacer para lograr ese sueño o meta, ese alguien termina por decidir y visualizar por nosotros; le cedemos ese poder al declararnos incompetentes cuando sólo tenemos que examinar nuestro interior, esa voz interna que siempre sabe qué hacer y hacia dónde movernos. Jack Canfield, en su libro “Los principios del éxito”, nos indica que debemos visualizar escribiendo, amén de sentir nuestra meta como si ya estuviese completada. Escribir las metas nos provee de un vistazo al futuro que deseamos porque nos permite visualizar el final y trazar mentalmente un camino desde ese futuro que imaginamos hacia el presente. Así, la respuesta sobre el cómo, el cuándo y el qué, vendrá a nosotros… ¡siempre! Cómo visualizar
Copyright del artículo: Lillyana Pettersen. Contacta con el autor de este artículo para obtener su permiso y autorización expresa para poder usar o publicar su contenido de forma total o parcial.
Más en Vida Sana y Bienestar
|